Enrique Alfaro

Enrique Alfaro


 
Llevándole mucha ventaja a sus contrincantes del PRI y mucha más a los panistas, el presidente de Alianza Ciudadana, Enrique Alfaro Ramírez arrancó una serie de acciones con las que se pretender mejorar el entorno social en barrios y colonias, es en términos reales una precampaña que a simple vista no viola las disposiciones electorales.
Este fin de semana, Alfaro Ramírez fue a la colonia El Barro, una de las más marginadas de Guadalajara, y si bien las modificaciones que se generaron al entorno pueden parecer para algunos de mediano impacto, lo cierto es que para la gente de la zona puede tener más una sensación de acercamiento en el ánimo, pues se sienten atendidos de forma directa por alguien a quien identifican como figura pública.
Sin duda la estrategia para acercarse a la gente sin el uso recursos públicos para tener contacto directo, puede ser benéfica para proyectar la imagen de Alfaro porque su personalidad se lo permite, es alguien que se presta por su forma de ser, de hablar, sobre todo porque aquellos que se ven como sus posibles adversarios en una contienda por Guadalajara o Zapopan, tiene otros encargos que los mantienen fuera del contacto ciudadano.
Ahora que Arturo Zamora Jiménez ha regresado a la escena local como Secretario General de Gobierno y que ya se oyen voces que lo mencionan como posible contendiente de Alfaro Ramírez, la verdad es que no imagino verlo en estas colonias populares jugando futbol o plantando arbolitos, principalmente porque él tiene un estilo técnico jurídico, es decir, ese tipo de promoción no concuerda con su estilo.
Con quien quizá sí vaya más este estilo de acercamiento con la gente, es con Miguel Castro Reynoso, coordinador del PRI en el congreso local, que tiene una personalidad que se presta más, pero su encomienda legislativa le deja poco espacio para poder coordinarse en campañas de este tipo, y aunque ya hemos dicho en varias ocasiones que su mejor carta de presentación puede ser precisamente entregar buenas cuentas en el Poder Legislativo, que es una de las instituciones más desprestigiadas que existen en Jalisco, la verdad es que se antoja difícil que logren un cambio tan significativo que pueda impulsar al priista.
Aunque faltan dos años para iniciar campañas formales, lo cierto es que todos los partidos políticos se deben estar preocupando por tener figuras que se puedan presumir como candidatos, pues ni PAN, ni PRI pueden presumir a una figura que se esté promocionando.
Incluso el partido Movimiento Ciudadano en Jalisco tiene el mismo problema, pues aunque tienen a Alfaro Ramírez como el representante de la izquierda mejor posicionado y prácticamente amarrado en ese partido político, lo cierto es que no tienen otros candidatos visibles para la zona metropolitana y de seguir así como van, pueden volver a caer con candidatos como Salvador Caro, Germán Ralis o Augusto Valencia, quienes no alcanzaron a convencer a los votantes en sus respectivos municipios.
Lo cierto es que por ahora parece muy temprano para una campaña de baja intensidad como la que inicia Alfaro Ramírez, sobre todo porque debe ser el que menos lo necesite en este momento, pero se entiende su intención de no perder eso que ha logrado en este tiempo.
Es un periodo muy anticipado, pero seguramente a muchos partidos les hará falta precisamente eso: ir placeando a sus candidatos con anticipación.