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No es común ni cosa de todos los días desayunar con una doble medallista olímpica y campeona mundial de clavados, pero es posible cuando en su nueva faceta decidió dedicarse a la política y es diputada federal por el Partido Acción Nacional (PAN), representando al Distrito 8 de Guadalajara donde en 2024 obtuvo la victoria con casi 96 mil votos (38%) en su primera contienda electoral, como candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México.
Ella es Paola Espinosa Sánchez, colega, licenciada en Ciencias de la Comunicación, que participó en cuatro Juegos Olímpicos: Atenas 2004, Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016. En Beijing y Londres obtuvo medalla de bronce y plata, respectivamente, en plataforma de 10 metros sincronizado. Y en Roma 2009 obtuvo el campeonato mundial y medalla de oro en plataforma de 10 metros, su especialidad.
Tras su retiro de las albercas y dedicada a ser madre, Paola Espinosa tomó la decisión de lanzarse, sin experiencia previa, un “clavado” a la política partidista. Cuenta: “Siempre tuve claro que el deporte iba a ser solamente una etapa de mi vida y que tenía que prepararme para lo demás. Estando en mi casa ya retirada de los clavados, siendo mamá, me viene esta oportunidad y me invitan a ser parte del PAN y candidata por el distrito ocho. Y dije: ‘Sí, me gusta, sí va por ahí, es lo que quiero’. Y entonces sin pensarlo dije que sí, y a lo que me invitaron fue a competir por un distrito y es lo que yo he hecho toda mi vida; competir, porque a mí nadie me ha regalado nada.
“De corazón, y de muchos años, tenía claro qué partido político me gustaba y te voy a explicar por qué: Durante toda mi carrera deportiva tuve la oportunidad de estar en diferentes gobiernos y administraciones en la CONADE, y para mí la mejor fue cuando estuvo el presidente Felipe Calderón y Margarita Zavala. Sin lugar a duda, ha sido la mejor época que ha tenido el deporte mexicano”.
Paola Espinosa habla con vehemencia, con emoción, con pasión, sin titubeos, sin pausas. Con seguridad. No oculta su habilidad como comunicóloga. No quiere perder ni un minuto para dialogar y pospone el desayuno para después de la entrevista. “Para estar tranquilos y saborearlo”, aconseja riendo.
-¿Te sorprendió ganar la elección, siendo la primera vez que contendías en política?
-Creo que parte de ese triunfo fue mi equipo que me ayudó a ganar, pero una de las cosas que te puedo decir es que yo no gané por ser famosa. Yo construí mi nombre a base de mucho trabajo, de mucho esfuerzo, de mucha dedicación. Yo creo que mucho de eso la gente lo pudo ver cuando me veía compitiendo. En campaña, mucha gente me decía: “Yo te vi competir en los juegos olímpicos de Beijing cuando ganaste tu primera medalla”. Yo creo que no es el hecho de que haya ganado una medalla, sino que la gente se da cuenta también que soy una mujer disciplinada, trabajadora, que lucha por sus sueños, que no quita el dedo del renglón hasta alcanzar sus sueños, porque aquí en México ser medallista olímpico es sumamente complicado y más siendo mujer.
“Yo fui la primera mujer, en mi deporte, en ser medallista olímpica; entonces, creo que eso también se queda en la mente de las personas y eso también hizo que, si bien no llevaba una carrera política como muchos de mis compañeros, sí llevaba una carrera donde se podía ver la persona que soy, el ser humano que soy.
“Entonces, más allá de no haber estado en la política, soy una ciudadana como cualquier otra, que vive los mismos problemas que viven todas las demás personas; que también tengo problemas con la luz, con el agua, con las calles, con la inseguridad. Soy una mamá y puedo empatizar con la gente, porque soy una persona real”.
-¿Reflexionaste e hiciste un repaso de todos los demás deportistas que se involucraron en la política y no trascendieron más allá de su primer triunfo o fracasaron, como Ana Gabriela Guevara, Cuauthémoc Blanco y otros más?
-Sí, sí lo hice y lo sigo haciendo. Y creo que será algo que me va a perseguir durante toda mi carrera política, pues no pienso dejarlo aquí. Pero creo que la gran diferencia es que me voy a encargar, con hechos, de demostrarle a la gente que a mí nadie me regaló nada sólo por ser famosa, A mí me dieron la oportunidad de competir, competí, yo salí a las calles y la gente votó por mí porque quiso votar por mí. No me dieron el puesto nada más por ser Paola Espinosa, yo lo competí.
“La gran diferencia con mis otros compañeros deportistas es que yo llegué a ser medallista olímpica, yo llegué a la cumbre de mi deporte, yo llegué a ser campeona del mundo. Yo ya sé qué significa eso, ya llegué. Ya mi ego, mi ambición, ya no es sólo yo, yo, yo; ganar todo para mí. No, mi visión ya cambió. Yo ya llegué a ser la mejor, yo ya lo hice. Ahora lo que quiero hacer es ayudar, aportar. ¿Cómo le puedo regresar a mi país todas las herramientas que me dio, que me brindó, que yo tomé, que yo luché, que yo trabajé para estar ahora donde estoy?
-¿Y crees que la política es la vía para hacerlo, para retribuirlo?
-Sí. ¡Y me encanta! Me encanta porque yo siempre he sido una deportista y una mujer que me caractericé por alzar la voz y me hice de muchos enemigos en el camino. De hecho, Ana Gabriela Guevara es una de ellas. Antes nos llevábamos muy bien, pero por alzar la voz y por no dejarme, terminamos siendo enemigas. Y, pues, no me voy a callar. ¡Esto es lo que me gusta! Me gusta hablar con la gente, empatizo mucho, siento que soy una persona, una mujer, soy mamá que vivo el día a día, las cosas buenas y las cosas malas de mi país y que me preocupo por ello. Creo que voy por el camino correcto. Es lo que me gusta”.
Luego suelta una confesión que obliga varias lecturas, algunas interpretaciones, y que no puede pasar desapercibido. Dijo: “Y ahora que estoy viviendo en Zapopan, me empapo mucho de lo que vive este municipio. Me encantaría que Zapopan fuera el trampolín o la plataforma que me ayude, por qué no, a ganar una medalla también y ser los números uno”.
-¿Te pusiste una meta específica para decir luego que cumpliste como legisladora?
Esta es la única ocasión, en toda la entrevista, que hace una pausa, piensa y responde:
-Es muy buena pregunta, pero no tengo una meta en números, una meta específica en mí mente. Estoy tan entusiasmada en hacer cosas, que pienso en una y en otra y en otra, pero no tengo clara una meta. Lo que sí te puedo decir es que, si una no se me da, poner otra y otra y otra iniciativa para que pase y quede plasmada en la ley. Quiero seguir, avanzar, porque creo que esto es apenas el inicio de mi carrera.
-¿Ya le tomaste el gusto a la política? ¿Vas a continuar en la política? ¿Es a lo que te vas a dedicar ahora?
-Yo soy de las personas que creen en Dios. Creo que nada está escrito, que uno es el que construye y escribe su propio camino, así como lo hice en el deporte; yo escribí mi propia historia, pero ahora quiero escribir otra historia. No sé cuánto tiempo me dé, hasta dónde, pero sí te puedo decir que hoy lo quiero, hoy lo deseo, hoy lo estoy trabajando, y espero que se me pueda dar por muchos años más.
-Dijiste que te gustaría que Zapopan fuera tu trampolín, tu plataforma para seguir en la política. ¿Ya definiste tu próxima aspiración?
-No sé si se dé, pero es lo que yo quiero, es lo que yo deseo. Ahora vivo en Zapopan, mi hija estudia en Zapopan, todas mis amistades están ahí; me empapo de Zapopan, pero claro que me encantaría seguir en este camino, siento que tengo mucho que dar, mucho por aprender y me siento tan en paz del lado en que estoy, que eso me da mucha ilusión de que puedan salir muy bien las cosas.
-En este sentido tienes dos caminos: seguir tu carrera legislativa o buscar la alcaldía…
-Sí, son caminos que están ahí, son caminos que claro que les echo el ojo a cada uno, pero todavía falta tiempo. Lo que sí te puedo decir es que mi perfil va para apoyar, para ayudar, para trabajar por Jalisco, por los mexicanos. Porque es mi convicción, lo siento en mi corazón y es alg que me gustaría hacer.
-¿Pero no descartas ninguno de esos espacios?
-¡Ninguno! ¡Ninguno lo descarto! Porque sigue siendo el mismo camino para el mismo fin. Pero que sea lo que tenga que pasar.
-¿Te sorprendería ir por la alcaldía?
-Mira: Donde mi partido quiera que yo esté y donde yo pueda ser útil y pueda dar lo mejor de mí, es el camino que voy a tomar. Y creo que ningún camino me sorprendería; claro que me emocionaría en su momento, pero al fin y al cabo todos los caminos van hacia lo mismo: a apoyar, a ayudar, y eso es lo que a mí me interesa, lo que a mí me gusta hacer.
“A mí me gustaría que mi partido me viera como una carta fuerte para cualquiera de estas encomiendas y confío mucho en ellos. Entonces, en donde sea estoy a gusto”.
-¿Entonces te dedicarás ahora a la política?
-¡Sí, claro! ¡Definitivamente! A alzar la voz y decir lo que pienso; luchar por lo que pienso es algo que me caracteriza y creo que vamos de la mano.
-Fuiste feliz en el deporte, ¿crees que se puede ser feliz en la política?
-Sabes qué, mi felicidad es el camino, Claro que llegar a ser medallista olímpica es una gran felicidad, pero no sabes cómo disfruté el camino y todo lo que aprendí para llegar a ello. Entonces, creo que en la política me está pasando lo mismo: Estoy disfrutando el camino, estoy disfrutando el momento para la meta que en algún momento será poder ganarme mi propia medalla en la política.
“Sigo en la lucha, me siento del lado correcto, y siempre de Paola Espinosa tendrán a una mujer sincera, empática con todo lo que pasa, y que va a ser una mujer que siempre alzará la voz sin miedo, para decir lo que piensa y de lo que cree que tiene que pasar”.
-¿Entonces levantas la mano para el 2027?
-¡Claro que sí!
-¿Para lo que venga?
-¡Para lo que venga, así es!-, concluye Paola Espinosa.
Y entonces damos paso al desayuno: chilaquiles y un jugo verde, aderezado con el intercambio de experiencias en el deporte, la familia y el periodismo, charla que cerramos con la última frase de nuestra entrevistada: “Lista para lo que venga”, mientras yo reitero: No es cosa de todos los días desayunar con una medallista olímpica y campeona mundial en clavados de plataforma de 10 metros.