El Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Guadalajara (STAUdeG) “tronó” en contra de la empresa Broxel que emite las tarjetas de vales para los trabajadores universitarios, y que es la misma que operará la Tarjeta Única “naranja” Al Estilo Jalisco del transporte público del gobernador Jesús Pablo Lemus Navarro, ya adquirida por alrededor de 700 mil usuarios, según el propio Mandatario estatal.
A través de un oficio de tres cuartillas, fechado el 27 de febrero, la secretaria general del STAUdeG, Natalia Juárez Miranda, le reportó a la rectora general, Karla Planter Pérez, las “múltiples y generalizadas fallas que se han presentado en la operación” de los plásticos, por lo que le exige, entre otras cosas, que haga “de manera inmediata un reclamo formal y enérgico ante la empresa Broxel por el incumplimiento en la calidad y funcionalidad del servicio contratado”.
En su documento, Juárez Miranda le notifica que durante los últimos días “hemos recibido cientos de reportes provenientes de académicas y académicos” de diversos Centros Universitarios y Escuelas del Sistema de Educación Media y Superior en distintas regiones del Estado, “lo que evidencia que no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural en la implementación del servicio”.
Y luego le enumera la serie de irregularidades que han enfrentado los cientos de trabajadores académicos:
- Tarjetas declinadas o marcadas como inválidas, aún contando con saldo disponible.
- Imposibilidad de activación o registro en la aplicación y plataforma web.
- Errores de chip y fallas en terminales, incluyendo pagos contactless.
- Rechazo en establecimientos comerciales que aparecen como autorizados.
- Solicitudes de NIP no proporcionado o bloqueo de tarjetas al intentar registrarlas.
- Cargos duplicados y cargos no reconocidos (incluyendo comisiones e IVA).
- Cobros indebidos por considerar la tarjeta como crédito.
- Tiempo de aclaración excesivos (hasta 30 días hábiles), con advertencias de penalizaciones económicas.
- Falta de canales claros, accesibles y eficientes de atención al usuario.
- Tarjetas emitidas con nombres que no coinciden con el nombre de la o el académico titular, situación que imposibilita su uso, genera confusión administrativa y evidencia deficiencias graves en los procesos de emisión y validación de la información personal.
Y le subraya un punto que la dirigente sindical califica de “particularmente grave”: “el número de establecimientos donde la tarjeta es aceptada, resulta considerablemente reducido”, principalmente en municipios fuera de la zona metropolitana de Guadalajara, “lo que limita de manera real el acceso a esta prestación”, y ejemplifica que la aceptación de esta tarjeta “se restringe a uno o dos comercios, o incluso, a ninguno, colocando a las y los trabajadores en una situación de vulnerabilidad e indefensión”.
Natalia Juárez la revela a la rectora Karla Planter que estas irregularidades de la empresa Broxel le provoca a las y los académicos universitarios “afectación directa al ingreso destinado a la adquisición de bienes básicos; pérdidas económicas por cargos indebidos; incertidumbre financiera y administrativa; y malestar generalizado y desgaste innecesario”. Y subraya: “Resulta inaceptable que una prestación laboral se traduzca en un problema operativo que traslada la carga administrativa y financiera a las y los académicos”.
Por lo tanto, además del “reclamo formal y enérgico” que Juárez Miranda le pide a la Rectora General le haga a la empresa Broxel, también le plantea:
- Exigir un informe técnico detallado, que incluya las causas de las fallas, errores en la emisión de tarjetas y un calendario claro de solución.
- Garantizar la corrección inmediata de datos personales, así como la reposición sin costo de tarjetas mal emitidas.
- Asegurar la devolución inmediata de cargos indebidos, sin penalizaciones ni condicionamientos.
- Exigir la ampliación real y verificable de la red de establecimientos, con cobertura suficiente en todas las regiones del estado.
- Establecer un mecanismo institucional de seguimiento con participación sindcal, hasta la total regularización del servicio.
Y luego le subraya: “De persistir estas irregularidades, consideramos indispensable que la Universidad valore alternativas que garanticen plenamente el ejercicio efectivo de esta prestación laboral”.
Cabe señalar que la empresa Broxel es la misma con la que el Gobierno del Estado contrató la emisión y la operación de la Tarjeta Única “naranja” Al Estilo Jalisco que tanto promovió Lemus Navarro y todos los demás integrantes de su gabinete y los diputados de Movimiento Ciudadano en sus redes sociales, y que fue el instrumento que se obligó a los usuarios del transporte público a obtener para hacerse acreedores al descuento de tres pesos en el pasaje, y así pagar 11 pesos y no los 14 pesos que aprobó la Comisión Tarifaria.
En enero se reveló que la Secretaría Anticorrupción y de Buen Gobierno federal investigaba a Broxel por el incumplimiento contractual de hasta 10,300 millones de pesos para la emisión y operación de vales electrónicos de despensa destinados a más de 724 mil trabajadores del gobierno federal. Sin embargo, el su momento el secretario de Administración estatal, Rafael Preciado Parra, declaró desconocer que hubiese esta investigación en contra de Broxel, y defendió el contrato que firmó con ella el gobierno de Lemus Navarro.
El gobernador Lemus Navarro defendió tanto a la empresa Broxel y a su tarjeta, que anunció la rifa de tres vajes a Nueva York para que con ella los ganadores comprarán un café en aquella ciudad estaodunidense.
Hoy las y los académicos de la Universidad de Guadalajara padecen en “carne propia” las irregularidades cometidas por la empresa que maneja la Tarjeta Única “naranja” Al Estilo Jalisco, y a la que más de 700 mil usuarios del transporte público le entregaron sus datos personales, obligados por el Gobierno del Estado si querían pagar sólo 11 pesos por pasaje.