Por Julio César Hernández
 
Ya lo preguntábamos en nuestra entrega anterior: ¿Qué pasará si no se requistra el quórum necesario para llevar a cabo la asamblea municipal del PAN en Guadalajara para la elección de sus candidatos a consejeros estatales?
 
Bueno, no pasó nada. Simplemente no hubo quórum y con ello los “emilistas” vieron frustrados sus intentos por incrementar el número mde candidatos en la asamblea estatal a celebrarse el domingo 13 de abril, mientras que los “paquistas” vuelven a colocarse en la antesala de la reelección de Eduardo Rosales Castellanos como presidente estatal.
 
De un total de 1,932 delegados acreditados, bastaba con la asistencia de 967 para celebrar dicha asamblea. Sin embargo, sólo asistieron 684. O sea que los 283 necesarios para lograr el quórum y el resto de los demás, andaban ya disfrutando de estas vacaciones o, bien, se vieron impedidos a acudir por razones de trabajo.
 
Un detalle que llamó la atención fue que la Notaría contratada para dar fe de los hechos en esta reunión panista fue la del perredista Salvador Cosío Gaona, y fue el mismísimo ex priísta quien se hizo presente y registró lo ahí acontecido.
 
Obviamente que la presencia del hijo del ex gobernador Guillermo Cosío Viadurri no agradó a muchos priístas, como a Armando Prieto.
 
Seguramente el Comité del PAN tapatío tenía a notarios conocidos que pudieron ser contratados, pero ahora sí que quisieron ser tan meticulosos en cuidar que no hubiese motivos para que dijeran que hasta el notario era simpatizante de los “paquistas”, que decidieron llevar a alguien no sólo que no era panista sino que, incluso, es conocido militante del PRD.
 
Así, pues, no sabemos si alguien podrá impugnar nuevamente la no celebración de esta asamblea, pero todo parece ya estar escrito y decidido para la asamblea estatal.