¿Qué sucede en la finca marcada con el número 448 de la calle Napoléon, en el fraccionamiento Terranova de la colonia Providencia en Guadalajara, que es sede de la delegación de la Secretaría de Gobernación en el estado?
Resulta que quien fue identificado como Gustavo Hernández Aréchiga se “posicionó” de ella sin nombramiento oficial alguno, pero ostentándose de palabra -sin mostrar identificación oficial- como el “nuevo titular encargado” de la oficina, ante el notario público número 27 de Zapopan, Salvador Pérez Gómez, quien acudió a dar fe de hechos el pasado miércoles ocho de este mes, a petición de Andrés Avelino Palma Flores, quien se identificó con su credencial oficial como subdelegado de Coordinación con las Delegaciones Federales en Jalisco, adscrito a la Dirección General Regional Noroeste y Occidente de la Secretaría de Gobernación, y encargado del despacho.
Gustavo Hernández rechazó identificarse ante el notario público bajo el argumento de que no consideraba necesario hacerlo, pues él ya se había identificado ante su director que eran con quien lo debería de hacer, sin mencionar tampoco el nombre de quien dijo era su director.
Y es que aquel día, Andrés Palma y cinco empleados más se encontraron con que ya no podían ingresar al inmueble porque las chapas del cancel de ingreso habían sido cambiadas, razón por la que el primero solicitó la presencia del notario Pérez Gómez a quien Gustavo Hernández aseguró que aquellos ya no formaban parte de dicha delegación, pues supuestamente su contrato terminó el 31 de diciembre pasado y por ello ya no podían ingresar, sin mostrar documento oficial alguno que avalara sus dichos. Palma Flores y demás personal negaron que eso fuera cierto y afirmaron que sus empleos aún están vigentes.
Las cinco personas a las que también se les negó el acceso son: María Guadalupe Carrillo Valencia, Juan José Ortiz Jaime, Isabel Guzmán Miramontes, Roberto García Sánchez y Miguel Alejandro Hernández Pérez.
Ese día, Hernández Aréchiga acusó a Andrés Palma de usurpar funciones, toda vez que dijo ya no estaba a cargo de dicha oficina, lo que el segundo negó y aseguró tener en su poder el documento y la credencial que lo avalan como funcionario público y encargado del despacho, además de que entregó al notario público dos legajos de copias del acta administrativa de entrega-recepción del 23 de abril del 2024.
Valga destacar que a Andrés Palma y demás empleados no se les dejó ingresar ni siquiera para retirar sus pertenencias personales que tenían en sus lugares de trabajo.
Ante todo lo anterior, vale preguntarse: ¿Quién es Gustavo Hernández Aréchiga? ¿Cómo es que ingresó al inmueble y se ostentó como encargado del despacho? ¿La Secretaría de Gobernación envió el oficio donde viene su nombre como nuevo representante o encargado de despacho, como es el proceso que formalmente se lleva a cabo? ¿Algún representante de la SEGOB lo presentó ante el personal de la delegación, como nuevo delegado o encargado? Si así fue, ¿por qué no se lo demostró al notario público? ¿Existe un acta donde se dé fe de su nombramiento y presentación oficial ante el personal y quede asentado que quien ostentaba esa responsabilidad ya no la tiene? ¿Con qué facultades cambió la chapa del cancel de ingreso y negó el acceso al personal de la delegación? ¿A qué grupo político dentro de Morena o de Jalisco pertenece o a qué intereses responde?
Y dos preguntas más: ¿Qué dice de todo esto o cuál es la postura de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez? ¿Está enterada de lo sucedido y del conflicto interno que enfrenta su representación en Jalisco?