Los gobiernos de Movimiento Ciudadano de Jalisco y Nuevo León, encabezados por Jesús Pablo Lemus Navarro y Samuel García Sepúlveda, respectivamente, derrocharon millones de pesos en “enchular” sus respectivas zonas metropolitanas como sedes del Mundial México 2026, para mostrarle la mejor “cara” a los miles de visitantes nacionales y extranjeros, pero ellos, ambos mandatarios, han sido las únicas “machas negras” en lo que va de la justa deportiva en estos dos estados.
Lemus Navarro ha regalado -no sabemos si podría haber más- dos estampas que los visitantes nacionales y extranjeros y, por supuesto, quienes radican en Jalisco, mantendrán en su mente como “recuerdos mundialistas”:
1. La vandalización de una de las unidades de transporte público que traslada a los pasajeros del aeropuerto al área donde se ubican los vehículos de servicio de plataforma, al colgarse de los tubos con las manos en un extremo y los pies en el otro, como se observa en la fotografía que acompaña a este texto, imagen que dio la vuelta al país, que sirvió para crear “memes” y ser motivo de burla en diversos programas por internet.
A raíz de ello, varias personas, jóvenes principalmente, en los días siguientes lo han imitado o pretendido hacerlo, siendo reconvenidos e impedidos por elementos de seguridad. Al decirles que el gobernador hizo lo que a ellos se les prohíbe hacer, les argumentan que Lemus lo hizo cuando las unidades estaban vacías, sin pasajeros.
Ahí está el ejemplo del Gobernador.
2. Cuando al dirigirse a inaugurar el Fan Fest en la Plaza de la Liberación, una señora lo increpó llamándolo por su primer apellido, seguido de dos fuertes calificativos -me abstengo de repetirlos-, a los que él respondió volteando a ver y dirigiéndose a la persona que le gritaba y reclamaba: “¡¿Así te gastas el dinero de los jaliscienses?!” “¡Ve cómo tienes Guadalajara!” “¡Hundida!”, mientras él esbozaba una sonrisa y pretendió enviarle un beso con los dedos, al tiempo que la señora le rechazaba: “¡No, no me des besos…!”, y cerraba con una fuerte palabra, altisonante y ofensiva que también me abstengo de repetirla.
No recuerdo -los viejos de la comarca me podrían desmentir y sacarnos de nuestro error- que a ningún gobernador de Jalisco una persona, un ciudadano común, una mujer, en la calle y cara a cara, haya confrontado y llamado, quizás hasta ofendido, con esas palabras a un gobernador de Jalisco. Esa imagen difícilmente quienes ahí estuvieron y quienes la vimos en las redes sociales, podrán olvidarla. Quedará, como la del gobernador colgado de los tubos del camión, para la historia política de Jalisco.
Obviamente, esta imagen también dio la vuelta al país y provocó la creación de “memes” como aquel en el que aparece la mujer adulta como un monumento en la plaza pública.
La situación del gobernador de MC de Nuevo León, Samuel García, es más complicada que la de Lemus Navarro en el marco del Mundial México 2026 y como anfitriones de sendas sedes, pues mientras anunció que se ponía en “modo party” durante el tiempo de la Copa del Mundo, todos los visitantes -nacionales y extranjeros- se enteraron que la Comisión Anticorrupción del Congreso del Estado aprobaron abrirle un proceso de juicio político por la presunta desviación de mil millones de pesos, de recursos públicos hacia despachos vinculados con sus familiares.
Claro que no es cómodo que en pleno Mundial de Futbol y cuando eres el gobernador de uno de las tres entidades sedes, la noticia con la que se encuentran los visitantes -nacionales y extranjeros- sea que el Congreso del Estado abrió un proceso en tu contra a causa de presuntos actos de corrupción, algo que ha perseguido a García Sepúlveda a lo largo de su sexenio.
El caso de Samuel García no es sencillo, y hay voces que auguran que -sin que suene a los famosos memes del cantante español Iglesias-, no llega a julio siendo gobernador de Nuevo León, pues afirman que hay suficientes elementos de prueba firmes y contundentes para desaforarlo.
Con todo lo anterior, preguntamos: ¿Esta es la clase de gobernadores que presume Movimiento Ciudadano? En el caso de Jalisco, ¿están contentos los jaliscienses con un gobernador que ha hecho de la imagen del titular del Ejecutivo una caricatura que sólo sirve para que propios y extraños se mofen de él en redes sociales y medios de comunicación digitales? ¿Está satisfecha la iniciativa privada con que uno de los suyos, en este caso del sector comercial -que no empresarial, porque nunca ha tenido una empresa, pero sí una tienda-, “trapee” con la imagen de Gobernador del Estado, una investidura que ella siempre respetó y le dio su lugar, independientemente de cómo se llamase y del partido que fuera?
Pero eso es lo que hay y el perfil de candidatos que le gusta ofrecernos a Movimiento Ciudadano. Pero bien reza el dicho: “No tiene la culpa el indio, sino quien lo hace compadre…”.