Quizás nunca nos imaginamos que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) iba a alzar la voz y a defender férreamente las diputaciones de representación proporcional (plurinominales) como lo hacen ahora los dirigentes nacional y estatal, Alejandro “Alito” Moreno y Laura Haro Ramírez, respectivamente. Y no es para menos cuando esta vía es la única puerta que tiene para llegar -contendiendo sin alianza- a la Cámara de Diputados, de acuerdo a los últimos resultados del pasado proceso electoral de junio de 2024.

En rueda de prensa, Haro Ramírez se manifestó en contra de la reforma electoral que trabaja el gobierno federal de la 4T con el partido MORENA y aliados -Verde Ecologista y PT-, particularmente por su “intención” de desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE) y “la representación proporcional” de legisladores -diputados y senadores-.

La dirigente priista aseguró que el propósito de MORENA es “silenciar toda voz crítica y cancelar la pluralidad política”, cuando “la representación proporcional existe para garantizar que las minorías tengan voz y cauce institucional”, y alertó que “su eliminación busca imponer un poder sin contrapesos…”.

En el marco del discurso de la cúpula priista nacional y estatal en defensa de la representación proporcional, cabe recordar que en 2024 el PRI no ganó ni un sólo distrito electoral por sí sólo. O sea, ninguno de sus candidatos a diputados federales que contendieron sin la alianza “Fuerza y corazón por México” ganó su elección. Ni uno sólo. Tampoco el PRD ganó ni un sólo distrito, mientras en solitario el PAN solo triunfó en tres.

En dicha alianza con el PAN y el PRD, sólo 10 candidatos del Revolucionario Constitucional ganaron su elección, pero tuvo la oportunidad de obtener 24 diputados plurinominales. O sea, lograron llegar a San Lázaro 34 diputados priistas, gracias a los votos que en la elección le sumaron también panistas y perredistas aliados. En esos 34, no hay ni un jalisciense.

Ante este escenario que vivió recientemente el PRI en la última contienda electoral, es entendible que hoy reconozca que forma parte de esas “minorías” por las que aboga y por las que defiende la permanencia de las diputaciones de representación proporcional, pues de otra manera, y ante la alta posibilidad de que no gane ninguna diputación de mayoría relativa en el 2027, no tendría presencia en San Lázaro.

Pero, al parecer, el panorama no es tan catastrófico como lo avizoran los priistas, pues si bien la reforma electoral de la 4T podría reducir el número de diputados plurinominales, no los desaparecerá. Simplemente modificará también la forma en que llegarían y quizás eso sea lo que más les preocupa a las cúpular del tricolor, pues corren el riesgo de tener que hacer también campaña y ya no llegar por la vía fácil del “dedazo”.

Pero, al tiempo…