SESIÓN

Por Hugo Luna

Hoy concluye el proceso legislativo de aprobación de la ley de ingresos.

La sociedad mexicana se dio cuenta de cómo se hacen las leyes y ha quedado escandalizada.

Porque el proceso legislativo siempre ha sido un juego y rejuego de intereses que en algún momento se deben equilibrar.

Vimos y escuchamos exabruptos, tonterías, barbaridades y errores. Por eso el resultado no satisface a nadie.

Ahora está de moda exigir cambios a la estructura fiscal. La actual es resultado de acuerdos entre grupos de interés y de las más diversas y contradictorias circunstancias del pasado.

Ahora dicen que el esquema fiscal y político de la Nación no sirve.

El entramado fiscal y político no se levantó de la noche a la mañana. Fue tarea de generaciones. Cambiarlo debe ser tarea gradual, sistemática, no precipitada.

No se trata de derribar la casa sólo porque se quiere cambiar el color de las paredes.

Cambio no es demolición, sino adaptación y evolución hacia los objetivos de largo plazo para la Nación.

Nadie habla de objetivos de largo plazo. Nos tienen atrapados en el hoy, hoy, hoy.

¡Lástima Margarito!