El lunes 20 de mayo el presidente Enrique Peña Nieto presentó el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, documento de política pública que fijará el rumbo de su administración y que, de fondo, presenta muy pocas diferencias con relación al PND del sexenio pasado, el de Felipe Calderón Hinojosa.
Las diferencias entre ambos planes, el actual de extracción priísta y el anterior panista, parecen más de estilo con

Enrique Peña Nieto

La foto de Enrique Peña Nieto es la única imagen en el Plan Nacional de Desarrollo, en su PND Felipe Calderón no incluyó la propia.


dos particularidades que hablan del fondo: el PND de Peña Nieto carece de una visión a largo plazo, el de Calderón Hinojosa planteó una visión 2030 pero no incluyó indicadores y Peña Nieto sí.
En términos generales, el documento de Felipe Calderón es más técnico y más extenso, de 324 páginas, contra las 184 del nuevo plan ya en vigor.
Peña Nieto abre el documento con la foto oficial que -aunque bien lograda-, fue criticada por su alto costo (cerca de 300 mil pesos). Inicia con una declaración textual muy sentimental que marca el estilo de redacción de todo el documento: “Un México donde cada quien pueda escribir su propia historia de éxito y sea feliz”; esta cita está firmada de manera casual, sólo como Enrique Peña Nieto, mientras que el mensaje en forma, aparece rubricado como “Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”. Nombre completo y oficial del país.
En contraste, Felipe Calderón no incluyó su foto; la introducción a sus palabras es un sencillo “Mensaje del Presidente Felipe Calderón Hinojosa”. El PND anterior sí contiene fotografías y gráficos, el actual sólo gráficos.
En su Plan Nacional de Desarrollo, Felipe Calderón vinculó sus cinco ejes a una premisa: Desarrollo Humano Sustentable. En tanto que EPN destaca de manera muy visual su objetivo general: Llevar a México a su máximo potencial; así mismo otorga peso propio a sus cinco ejes y tres estrategias (democratizar la productividad, gobierno cercano y moderno, perspectiva de género).
Ambos presidentes destacan en sus planes de desarrollo el abordaje del ciudadano como ser humano; dicen ser realistas con metas posibles, e incluso el contenido de fondo es muy similar.
    Los cinco ejes de Peña Nieto:
México en Paz
México Incluyente
México con Educación de Calidad
México Próspero
México con Responsabilidad Global
Los cinco ejes de Calderón Hinojosa:
Estado de Derecho y Seguridad
Economía Competitiva y Generadora de Empleos
Igualdad de Oportunidades
Sustentabilidad Ambiental
Democracia Efectiva y Política Exterior Responsable
El equipo del presidente Peña Nieto buscó un planteamiento del PND más incluyente, por lo que pretende otorgar a los ciudadanos la certeza de que sus propuestas fueron tomadas en cuenta. Con tal propósito, al inicio de la exposición de cada Eje, se plasmó una serie de citas textuales de los participantes en las consultas, con el título de “En las palabras de…”.
Por cierto, aparece la opinión sólo de un jalisciense Héctor Lomelí Elizondo de Guadalajara, Jalisco: Los estudiantes deben saber manejar las nuevas tecnologías para contar con una visión de innovación y desarrollo. Que haya más accesibilidad al Internet y a cursos de tecnologías de la información es ahora tan elemental como las matemáticas. Corresponde al Eje III México con Educación de Calidad.
En cuanto a las consultas para la integración del Plan Nacional de Desarrollo, participaron un total de 131, 918 personas en el de Calderón; en tanto que con Peña fueron 228,949 participantes.
Ambos presidentes prometen alrededor de cuarenta programas sectoriales, institucionales, regionales y especiales con temas similares.
El equipo de Enrique Peña Nieto integró alrededor de 15 indicadores para la medición de avances; dichos indicadores hacen referencia a cifras de años anteriores en la búsqueda de continuidad, aunque al menos una tercera parte de ellos carece del valor correspondiente a 2012.
Como documento de política pública, el de Enrique Peña Nieto parece mejor integrado con la clara base de su antecesor; el planteamiento y la redacción, más la inclusión de indicadores, lo refuerzan. El papel está listo, y a medio año del sexenio de Peña Nieto, llega la hora de operar los acuerdos para alcanzar resultados.