Por Julio César Hernández
El presidente del PAN, Eduardo Rosales Castellanos, puso el “balón” en la cancha y son varios los “jugadores” los que lo han comenzado a “patear”, sin que hasta el momento nadie haya encontrado la portería del contrario.
Y nos referimos al tema que Rosales puso sobre la mesa de discusión: el polémico y bien recordado crédito japonés.
Rosales Castellanos recordó el pasado fin de semana que los legisladores de la oposición -en ese entonces del PRI, PRD y Verde Ecologista- que rechazaron la aprobación del crédito japonés durante la segunda parte del gobierno de Alberto Cárdenas Jiménez, son corresponsables de la contaminación en el río Santiago y, por ende, del fallecimiento del menor Miguel Ángel López Rocha.
A partir de entonces, quien ha querido a tomado el tema, y eso lo hicieron nada menos que los ex gobernadores Cárdenas Jiménez y Francisco Ramírez Acuña, así como el actual mandatario, Emilio González Márquez. Todos ellos coincidieron en señalar que si en aquellos años se hubiese aprobado en el Congreso la inversión solicitada por el primero de ellos, hoy “otro gallo nos cantaría” y no estaríamos lamentando el fallecimiento de una persona.
De los aludidos, hasta el momento el único que ha alzado la voz, porque además tiene una muy buena tribuna para hacerlo, es el diputado perredista Samuel Romero Valle, quien en 1998 era diputado también, pero del PRI. Él ha negado compartir dicha responsabilidad, pues asegura que ellos le aprobaron a Cárdenas Jiménez la construcción de las plantas de tratamiento, pero el entonces gobernador no quiso construir nada si no era todo el proyecto completo, que incluía el supuesto abasto de agua a la zona metropolitana.
Pero hasta ahora ni José Manuel Correa Ceseña ni Raúl Padilla y mucho menos Liliana Reguera, han dicho “esta boca es mía”.
Bueno, pues quien sí lo hará mañana miércoles será el actual senador Ramiro Hernández García, que a la postre también formaba parte de aquella fracción priísta en el Congreso del Estado, y de quien se asegura que pondrá el “cascabel al gato”, pues recordará muchos detalles de aquel crédito japonés, como el hecho de que fue el propio Alberto Cárdenas Jiménez quien ordenó a los diputados de su bancada sacar de la agenda del día el asunto del crédito japonés, previo a la sesión en la que presuntamente se iba a aprobar.
Será interesante conocer lo que sacará del archivo -y del Diario de los Debates- el senador Hernández García.