Foto: UdeGTV

Una vez más se confirma que en política, “la forma es fondo…”.

Para nadie pasó desapercibido ver primero en el vestíbulo y luego en primera fila del salón “Plácido Domimgo” del Conjunto Santander de Artes Escénicas, al ex gobernador Carlos Rivera Aceves como asistente al informe de actividades del rector general Ricardo Villanueva Lomelí. Eso no tiene nada de extraño. Lo extraño es que fue el único ex Mandatario estatal que estuvo presente.

El resto de los lugares de esa primera fila fueron ocupados por ex rectores generales, ex rectores y ex rectoras de Centros Universitarios e invitados especiales.

¿Por qué no asistieron los tres ex gobernadores del PAN, Alberto Cárdenas Jiménez, Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez al informe de Villanueva Lomelí, que junto con Rivera Aceves son los únicos aún con vida? La respuesta es una: No fueron invitados. La duda es otra: ¿No se acostumbra invitar a los ex Mandatarios a estos informes o existe alguna razón común para no haberlos invitado? Recuérdese que los tres panistas, cuando estuvieron al frente del gobierno del Estado, tuvieron fricciones de diversa magnitud -unos más que otros- con la Universidad de Guadalajara y sus rectores en turno.

¿Y Rivera Aceves no tuvo fricciones con los universitarios?

No, no sólo no las tuvo, sino que fue durante su interinato al frente del Gobierno del Estado, tras la licencia definitiva del gobernador Guillermo Cosío Vidaurri, cuando se otorgó a la Universidad de Guadalajara la autonomía que hoy defienden los universitarios “a capa y espada”.

Fue Rivera Aceves quien “promovió la autonomía de la UdeG, administrativa, educativa y política. Aprobó el programa de descentralización consistentes en establecer la red regional de unidades universitarias con responsabilidad propia en la toma de decisiones bajo la supervisión y control del rector general”, registró el periodista Marcos Arana Cervantes, en el libro “Hombres de su tiempo”, una obra sobre la vida pública del también ex presidente municipal de Zapopan y dos veces presidente del PRI Jalisco.

Cabe recordar que el 7 de diciembre de 1993, el Consejo General Universitario aprobó el proyecto de la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Guadalajara. Seis días después -el 13 del mismo mes-, el entonces gobernador Rivera Aceves envió al Congreso del Estado la iniciativa de dicha nueva Ley Orgánica. Y como “regalo” navideño, concretamente de año nuevo, los diputados aprobaron esta iniciativa con la que se reconocía la autonomía universitaria en materia de planeación académica y administrativa de los recursos, y se da paso a la Red Universitaria de Jalisco.

Sin lugar a dudas que como reconocimiento permanente a esta decisión, la Universidad de Guadalajara le tiene un especial agradecimiento al ex gobernador priista y muestra de ello fue la especial invitación a estar presente en el informe del rector general Ricardo Villanueva.

Porque así fue: Rivera Aceves fue el único ex gobernador invitado.