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Julio César Hernández

 

Tomás Figueroa Padilla decidió jugársela: o es presidente del Instituto Electoral del Estado o queda fuera del organismo. Ya no quiso competir sólo para consejero, como el resto de sus compañeros. No. Alentado por los priistas, y con la bendición del alcalde Aristóteles Sandoval Díaz, Figueroa Padilla va por todo o nada.

 

Y por supuesto que va a hacerle la competencia al actual titular, David Gómez Álvarez, quien no perdió ni un minuto de su tiempo sin cabildear para mantenerse en el puesto, aunque sabe que hay fuertes resistencias al interior tanto del PRI como del PAN, partido que lo llevó al lugar donde está actualmente.

 

Pero no van solos. Aspiran a la presidencia también: el ex diputado Antonio Brambila Meda; el académico Jaime Tamayo; el ex magistrado Carlos Sepúlveda Valle; y el ex auditor superior del Estado, ex secretario general del Congreso y ex magistrado del Tribunal Electoral, Gabriel Gallo Álvarez.

 

Sin embargo, en principio la lucha estará entre Tomás y David, por lo que cualquiera de los otros registrados al mismo cargo podríamos colocarle la estafeta de “emergente” o “tercero en discordia”.

 

Hasta el momento no se ha definido –o al menos no ha trascendido- cuál será el mecanismo final que aplicarán los diputados por fracción parlamentaria para la elección de consejeros, de las dos opciones que estaban sobre la mesa de los coordinadores del PRI y del PAN.

 

Cuado Abraham González estaba al frente de la bancada panista, se conoció que la propuesta era que ésta proponía a tres consejeros y el PRI a cuatro, entre ellos el presidente, dejando sin participación a las fracciones del PRD y Verde Ecologista.

 

La postura del PRI, dicen, se mantiene: él propone tres, el PAN dos, el PRD uno y el Verde otro.

 

No olvidemos que, al menos en la pasada Legislatura, ambas fracciones hicieron valer el derecho de veto, razón por la que no llegó inicialmente David Gómez, propuesto por el PAN, y Rogelio Campos, propuesto por el PRI.

 

Hoy podría ocurrir algo similar si el PAN decide aplicar su derecho de veto en contra de Tomás Figueroa Padilla, aunque hoy el PAN, aparentemente, no “metería las manos” a favor de Gómez Álvarez.

 

Si el PAN veta a Tomás, ¿a quién vetaría el PRI? Hasta el momento no hay nombre alguno que pudiera responder esta pregunta, por lo que quizás el veto se negocie de otra manera, como podría ser la mecánica de la elección, pues finalmente entre los propuestos por el PRI podrían ir los del PRD y los del Verde.

 

¿Quién podría ser un tercero en discordia? Más allá de lo que hubiera detrás, el ex magistrado Gabriel Gallo Álvarez, de todos los que se registraron como aspirantes a la presidencia.